La visita recorrió distintas fincas y espacios de encuentro junto a AlVelAl y Fundación Aland, y acercó sobre el terreno prácticas, paisajes y experiencias que ayudan a entender una forma de cuidar la tierra

22 de abril
Durante tres días, Fundación Kareema tuvo el placer de acompañar a AlVelAl y Fundación Aland durante un recorrido por distintos puntos del Altiplano para conocer de cerca proyectos, paisajes y formas de trabajar la tierra vinculadas a la agricultura regenerativa. La visita permitió acercarse sobre el terreno a distintas realidades del mundo rural y comprender, desde la experiencia directa, cómo el cuidado del suelo, la biodiversidad y la actividad agraria formaron parte de una misma conversación.
El programa incluyó la visita a una plantación comercial de almendra en Cúllar, una parada en la Finca El Ciruelo, en Chirivel, donde conviven almendros, cereales y ganadería, y una jornada centrada en el taller de abonos verdes y cubiertas vegetales en La Calahorra, entre otras actividades, antes de compartir una comida y degustación de productos con agricultores en Ferreira.
La décima edición del taller de abonos verdes y cubiertas vegetales fue todo un éxito, pues es un espacio que reunió a agricultores, estudiantes del sector y personas vinculadas al territorio para compartir conocimiento, observar prácticas reales de campo y seguir aprendiendo desde lo que ocurre en cada finca. Fue una ocasión valiosa para escuchar experiencias diversas, plantear preguntas y entender mejor tanto las posibilidades como los retos que acompañan a este tipo de prácticas.
Entre almendros, cubiertas vegetales, conversaciones compartidas y vistas abiertas hacia Sierra Nevada, la jornada evidenció que muchas transformaciones empiezan desde ahí: desde la observación, la escucha y el contacto directo con el paisaje. Más allá de la teoría, el recorrido permitió poner rostro a quienes sostienen el territorio cada día y acercarse a una manera de producir profundamente ligada a la tierra.

La visita se desarrolló, además, en un enclave de especial valor paisajístico. El Altiplano Estepario se presentó como un territorio en el que naturaleza, economía y comunidad avanzan de la mano, en un contexto marcado por la restauración del paisaje, la agricultura regenerativa y la búsqueda de oportunidades para un futuro más resiliente.
Desde Fundación Kareema, estos días supusieron supuso una oportunidad para seguir cerca de iniciativas que ponen en valor el conocimiento agrícola, el cuidado del entorno y el compromiso de las personas que nos abrieron las puertas de sus fincas y compartieron su trabajo cotidiano con generosidad. Porque entender el territorio de verdad también exige recorrerlo, escucharlo y aprender de quienes lo viven cada día.