Acceder a la universidad no depende únicamente del talento o del esfuerzo. En países como Grecia, el proceso de admisión exige superar los exámenes Panhelénicos, unas pruebas altamente competitivas para las que muchos estudiantes recurren a los Frontisteria, centros de tutorías extracurriculares especializados en preparar al alumnado durante los últimos años de enseñanza secundaria.
A través de una metodología basada en la atención personalizada, grupos reducidos y un seguimiento continuo, estos centros desempeñan un papel fundamental en el acceso a la educación superior, acompañando a miles de jóvenes en uno de los momentos más importantes de su trayectoria académica.
Uno de estos centros es Domi, donde Fundación Kareema colabora mediante un programa de apoyo educativo dirigido a Areti Tsikela, estudiante que este pasado curso ha afrontado la recta final de su preparación antes de acceder a la universidad.
Tras completar el curso de verano e iniciar su último año de preparatoria, los informes de seguimiento reflejan una evolución constante en su rendimiento académico, destacando su compromiso, esfuerzo y dedicación, así como el respaldo de su entorno familiar durante todo el proceso.
Esta colaboración pone de manifiesto el valor de iniciativas que favorecen la igualdad de oportunidades y acompañan a los estudiantes en etapas decisivas de su formación, contribuyendo a que puedan desarrollar su potencial y alcanzar sus objetivos académicos.